Se trata de un jeep cherokee 4.0 limited de 1992 especialmente equipado para el desierto. Cuenta con lo principal en estos casos, en los que se necesita gran robustez, capacidad de carga, autonomía, capacidad de auto rescate y en menor medida capacidad para pasar obstáculos.
Su propietario, Charles Carpenter buscaba un coche potente y lo suficientemente fiable y preparado como para cruzarse África desde ciudad del cabo hasta Tánger. Un vehículo que le permitiese cargar con todo su equipo de fotografía y que además sirviese de vivienda a través de las duras pistas, africanas principalmente, aunque viaja con el por todo el mundo. Además su bajo centro de gravedad, gracias a su arquitectura autoportante hace que la estabilidad, incluso cargado no se vea comprometida.
El motor, gracias a sus casi 200 caballos y al acertado cambio automático se muestra pletórico e ideal para todo tipo de conducción, especialmente dunas. Se trata de un veteranísimo propulsor a gasolina de seis cilindros en línea y 4000 centímetros cúbicos de cilindrada, con una tremenda y rápida respuesta desde el ralentí, además de una entrega de par muy lineal y una vida útil casi infinita. La unidad, con mas de 269000km sorprendía por su fuerza y nervio, raro en motores de gasolina e incluso en algún diesel de ese kilometraje. Juega en su contra un consumo elevado y una mecánica ruidosa, pero agradable, de modo que al subirle de vueltas se te olvidan los inconvenientes que podría tener.
Para paliar el gran consumo de esta maquina incorpora un deposito auxiliar de gasolina de 140 litros, en paralelo al deposito de agua, de capacidad similar y situados ambos detrás de los asientos delanteros para favorecer el reparto de masas. Debido a temas de homologación del depósito y masa máxima autorizada, se ha pasado a dos plazas en lugar de las 5 habituales, así pues la zona de carga ocupa toda la zona trasera, excepto un pequeño e incomodo transportin de emergencia hecho a partir de un asiento trasero de Suzuki Samurai, al cual se accede por la puerta trasera izquierda y las dos ruedas de repuesto. Los asientos delanteros, siendo de cuero contrastan profundamente con el interior al haber sustituido la tapicería original por goma. El salpicadero se mantiene original, salvo por el GPS, el ordenador portátil, un inclinómetro y los dos interruptores para el bloqueo ARB delantero.
En el exterior destaca la defensa, (con los anclajes modificados para no robar Angulo de ataque) muy útil contra las proyecciones de piedras y el cabestrante Warn, muy bien integrado en el vehículo. La pintura, blanca y anti arañazos en la parte baja de la carrocería y en los pasos de rueda contrasta con el color arena del desierto del resto del vehículo. El dueño lo adquirió con la pintura en bastante mal estado y el resultado es impecable. En el techo hay cuatro faros Light force de largo alcance y en los viajes “africanos” se sustituyen las barras del techo por una mas practica baca “africana”, mucho mas practica y robusta, en la cual se monta una tienda tipo maggiolina, las planchas para arena, las escaleras y algún jerrycan El snorkel, de plástico, firmado por safari se hace casi indispensable en las polvorientas pistas y en algún que otro vadeo ocasional, permitiendo incluso hundir el morro cerca de un palmo bajo las aguas. Para este menester cuenta incluso con agujeros de drenaje en el piso, lo cual en los vados profundos es muy útil tanto para favorecer la entrada de agua, de forma que no flote y se lo lleve la corriente, como para desaguar completamente el vehículo cuando sale.
La transmisión es la de serie del xj de alta gama, con tracción delantera conectáble con diferencial central y reductora. En los ejes hay palieres reforzados y bloqueos de diferencial. El trasero Detroit loker, automático y fiable, y delante un clásico ARB para las situaciones mas comprometidas.
Las ruedas son unas Goodyear Wrangler MT-R en medida 235-75r15, una medida muy conservadora para la que no es necesario ni si quiera homologar. Las cuales se muestran justas en arena debido a su extremo dibujo y muy adecuadas en pista por su resistencia a cortes y pinchazos. Estas están montadas en las llantas originales desplazadas tres centímetros cada una.
La cansada suspensión original no podía mantener el peso sin hacer topes en el mínimo bache. Se cambiaron los conjuntos de muelles y ballestas por otros reforzados, con nuevos tirantes y barras panhar y se colocaron unos nuevos, regulables, con botella separada y bastante mas largos que los originales.
Los bajos están completamente blindados y es de especial mención la protección de la transfer, que ahora es completamente plano, no sobresaliendo ni los tornillos. En los laterales dos robustos tubos redondos sujetos al “chasis” a modo de estriberas protegen la carrocería. Los parachoques son los originales pero reforzados por dentro de modo que se puede utilizar el hi-lift con ellos sin piedad.
fotos:




JEEJ, No os asusteis, se trata de un simulacro periodistico
pd, si los moderadores-administradores lo ven mal aqui, que lo muevan a la seccion de humor






