“Te lo tenía dicho, pero veo que no has aprendido nada en estos años. Te lo dije una y mil veces, el polvo de la verdad flota y se cuela por todas las rendijas. Te lo dije, pequeño saltamontes, no ruedes con Tarantino, o tu mente y tu espíritu se llenarán de confusión”. Pero sí, David Carradine, aquel pequeño saltamontes que alucinaba con las enseñanzas del maestro Po, y que lo mismo repartía estopa que verdades confucianas en el Lejano y Salvaje Oeste en aquella serie mítica de la única televisión española, Kung-Fu, acabó por rodar con Quentin Tarantino “Kill Bill” junto a Uma Thurman.
Confundido tal vez, deprimido o simplemente enfermo, Carradine apareció ayer ahorcado en un hotel de Bangkok, la capital tailandesa, donde estaba rodando.









